Enfermedad de Parkinson


Es una enfermedad frecuente (con una incidencia aproximada de 20 casos por 100.000 habitantes por año).

La edad media de comienzo es de 55 años y aunque en casi dos tercios de los casos los primeros síntomas se advierten entre los 50 y 70 años, puede iniciarse en la cuarta década de la vida. La enfermedad de Parkinson es casi siempre esporádica, de hecho, sólo el 1 % de los casos son familiares.

SINTOMATOLOGIA

Su tríada característica es rigidez, bradicinesia y temblor de reposo

El temblor parkinsoniano suele comenzar en una mano para extenderse luego a las restantes extremidades y a los músculos de la cara y del cuello. El temblor clásico de la enfermedad de Parkinson es regular y rítmico, aumenta con el reposo, la ansiedad y habitualmente la deambulación y disminuye o desaparece con el movimiento del miembro afectado.

Por bradicinesia o acinesia se entiende una reducción o un enlentecimiento de los actos motores automáticos y voluntarios.

Esta pobreza motriz es el síntoma más incapacitante de la enfermedad de Parkinson, y se manifiesta por la típica facies inexpresiva, con disminución del parpadeo y por un enlentecimiento general que afecta la voz, la deglución y la masticación y dificulta las actividades de la vida diaria como afeitarse, vestirse, comer y caminar.

La disminución de los movimientos automáticos, involuntarios, se traduce de forma característica en una reducción de los movimientos de balanceo de los brazos durante la marcha y una falta general de expresividad motora. Al progresar la bradicinesia se hacen difíciles movimientos tan simples como levantarse de una silla o darse la vuelta en la cama. La amplitud de los movimientos también disminuye y, como consecuencia, la escritura se hace pequeña (micrografía) y se convierte en un acto penoso y lento, agravado además por el temblor.

TRATAMIENTO

Se ha visto mejoria con el consumo de nutrientes ricos en aminoácidos y colina en macrodosis, por un tiempo mayor de seis meses, acompañando al tratamiento homeopàtco, que depende de una repertorizaciòn concienzuda.

ENFERMEDAD DE PARKINSON

Es una enfermedad frecuente (con una incidencia aproximada de 20 casos por 100.000 habitantes por año).

La edad media de comienzo es de 55 años y aunque en casi dos tercios de los casos los primeros síntomas se advierten entre los 50 y 70 años, puede iniciarse en la cuarta década de la vida. La enfermedad de Parkinson es casi siempre esporádica, de hecho, sólo el 1 % de los casos son familiares.

SINTOMATOLOGIA

Su tríada característica es rigidez, bradicinesia y temblor de reposo

El temblor parkinsoniano suele comenzar en una mano para extenderse luego a las restantes extremidades y a los músculos de la cara y del cuello. El temblor clásico de la enfermedad de Parkinson es regular y rítmico, aumenta con el reposo, la ansiedad y habitualmente la deambulación y disminuye o desaparece con el movimiento del miembro afectado.

Por bradicinesia o acinesia se entiende una reducción o un enlentecimiento de los actos motores automáticos y voluntarios.

Esta pobreza motriz es el síntoma más incapacitante de la enfermedad de Parkinson, y se manifiesta por la típica facies inexpresiva, con disminución del parpadeo y por un enlentecimiento general que afecta la voz, la deglución y la masticación y dificulta las actividades de la vida diaria como afeitarse, vestirse, comer y caminar.

La disminución de los movimientos automáticos, involuntarios, se traduce de forma característica en una reducción de los movimientos de balanceo de los brazos durante la marcha y una falta general de expresividad motora. Al progresar la bradicinesia se hacen difíciles movimientos tan simples como levantarse de una silla o darse la vuelta en la cama. La amplitud de los movimientos también disminuye y, como consecuencia, la escritura se hace pequeña (micrografía) y se convierte en un acto penoso y lento, agravado además por el temblor.

TRATAMIENTO

Se ha visto mejoria con el consumo de nutrientes ricos en aminoácidos y colina en macrodosis, por un tiempo mayor de seis meses, acompañando al tratamiento homeopàtco, que depende de una repertorizaciòn concienzuda.


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